Misión y utilidad
Explicar por qué existe la organización, a quién resulta útil y cómo se traduce su acción de forma concreta sobre el terreno.
Dé una forma clara, humana y creíble a su misión. Biux produce vídeos institucionales para empresas, administraciones locales y organismos públicos que necesitan explicar sus compromisos, su transformación o su utilidad.
Hacer comprender una organización sin recitar un folleto.
Un vídeo institucional no se limita a presentar una actividad. Debe dar coherencia a una misión, a unas decisiones, a unos resultados y a unas personas. Puede acompañar una nueva hoja de ruta, hacer tangible un compromiso de RSC, explicar una transformación o dar profundidad a un informe anual.
Por eso nuestro trabajo empieza antes de la cámara. Identificamos qué debe entender cada público, las pruebas disponibles y los portavoces legítimos. Esta fase permite construir un relato preciso, accesible y lo bastante sólido como para difundirse tanto internamente como ante socios institucionales.
Si lo que necesita ante todo es presentar sus productos, sus equipos o su propuesta de valor comercial, descubra más bien nuestra oferta de vídeo corporativo.
Para elegir entre ambos formatos, lea también la diferencia entre vídeo institucional y vídeo corporativo.
Para preparar su presupuesto, consulte nuestro artículo sobre cuánto cuesta un vídeo institucional.
Cuestiones complejas hechas legibles sin perder su matiz.
Explicar por qué existe la organización, a quién resulta útil y cómo se traduce su acción de forma concreta sobre el terreno.
Poner rostro a las cifras, a los momentos destacados y a los resultados para completar una publicación financiera o institucional.
Documentar los compromisos medioambientales y sociales con pruebas, indicadores y testimonios creíbles.
Hacer comprensible una reorganización, un cambio de gobernanza, una fusión o una nueva estrategia.
Presentar una política pública, un servicio, un territorio o un proyecto de interés general con un lenguaje accesible.
Preparar y poner en escena un mensaje encarnado por sus directivos para una asamblea general, un lanzamiento o una comunicación interna.
El nivel de detalle adecuado para cada contexto de difusión.
Crear un lenguaje común, compartir la dirección tomada y hacer las decisiones más concretas para los equipos.
Presentar una trayectoria, unos resultados y una gobernanza con una narración coherente y pruebas verificables.
Hacer que una acción pública o asociativa se entienda de inmediato, sin jerga administrativa.
Un proceso concebido para integrar sus validaciones sin diluir el mensaje.
Los objetivos, las audiencias, el contexto político o normativo, los mensajes sensibles y el circuito de validación se establecen desde el principio. Distinguimos los elementos del discurso de las pruebas que deberán aparecer en imagen.
Conversamos con las direcciones, los equipos operativos y los beneficiarios para hacer emerger las situaciones concretas. Los archivos, datos, informes y documentos existentes se incorporan a la redacción.
El relato, las secuencias, las preguntas de las entrevistas y los elementos gráficos se formalizan antes del rodaje. Cada parte interesada sabe qué se dirá, qué se mostrará y qué se validará.
Las entrevistas, los gestos profesionales, los lugares, los beneficiarios y las imágenes de apoyo se filman con un equipo ligero o un dispositivo multicámara, según la envergadura del proyecto.
El montaje, el etalonaje, el diseño de sonido, los subtítulos y el motion design dan coherencia al vídeo. Entregamos las versiones necesarias para la web, los eventos, el uso interno y las redes sociales.
El rigor institucional no exige una realización impersonal.
Evitamos las sucesiones de discursos a cámara y las formulaciones genéricas. El mensaje se construye en torno a escenas, lugares, documentos, gestos y resultados. Los directivos portan la visión; los equipos y los beneficiarios muestran su realidad.
La dirección artística se adapta a su identidad y al nivel de solemnidad esperado. Puede ser documental, cinematográfica o más gráfica cuando el tema requiere mapas, cifras, una cronología o la visualización de un proceso.
El resultado sigue siendo aprovechable a largo plazo: un vídeo principal coherente, acompañado de secuencias autónomas que pueden vivir en una presentación, un informe digital, una newsletter o una campaña de comunicación.
El vídeo corporativo suele presentar una empresa, sus ofertas o sus equipos. El vídeo institucional transmite un mensaje más estructurante: misión, utilidad colectiva, compromisos, gobernanza, transformación o balance. A menudo se dirige a varias partes interesadas a la vez, en particular empleados, socios, cargos electos, inversores, organismos de tutela y ciudadanos.
Puede concebirse para una empresa, una administración local, una federación, una asociación, un organismo público, una fundación o una organización profesional. Adaptamos el nivel de lenguaje, las pruebas y los formatos a los públicos destinatarios para que el vídeo siga siendo claro sin simplificar en exceso el tema.
Un proyecto estándar requiere por lo general de tres a seis semanas. La duración depende sobre todo del número de personas que intervienen, de las validaciones internas, de los lugares de rodaje y de la cantidad de archivo que haya que integrar. Se establece un calendario detallado desde la definición del proyecto para asegurar las fechas de comité, de asamblea general o de publicación del informe anual.
Sí. Podemos entregar un vídeo principal, capítulos temáticos, extractos verticales, una versión subtitulada para verla sin sonido y cápsulas por compromiso o por portavoz. El rodaje y el montaje se conciben desde el principio para no producir estas versiones como simples recortes de encuadre.
Partimos de pruebas, personas y situaciones reales en lugar de un discurso abstracto. Los mensajes de gobernanza se encarnan en testimonios, gestos profesionales, lugares y resultados concretos. La forma sigue siendo exigente y creíble, pero el relato conserva un ritmo y una dimensión humana.
Colaboraciones exigentes, equipos comprometidos y vídeos pensados para generar un impacto real.
«El equipo aporta ideas, es profesional y tiene experiencia.»
«Producciones originales que marcaron la diferencia, sobre todo en LinkedIn, con resultados muy superiores a los de iniciativas anteriores.»
«De la reflexión a las ideas, pasando por la organización, el rodaje y la producción, todo se llevó a cabo a la perfección, y eso a pesar de un calendario muy ajustado.»
«Kevin se preocupa por la precisión y el detalle, y por eso ofrece a sus clientes un acompañamiento serio.»
«Es un profesional al que recomiendo encarecidamente. Forma con su socio Kevin un dúo complementario.»
«Kevin realizó mis vídeos profesionales, que obtuvieron excelentes resultados en LinkedIn.»
Preséntenos su contexto, sus públicos y su calendario. Le respondemos con una recomendación y un presupuesto en 24 h.